Enigma – Taxi libre
La señora López ha temido la rara fortuna de encontrar un taxi libre.
Pero de camino, la señora resultó tan charlatana que el señor pierde la paciencia.
“Lo siento señora, pero no oigo nada de lo que dice, pues soy sordo como una tapia y mi audÃfono se ha estropeadoâ€.
Al enterarse la señora cortó la charla. Mas apenas bajo del coche se dio cuenta que el taxista mentÃa.
¿por que?
