Dos matemáticos se encuentran en la calle después de mucho tiempo sin verse.
– ¡Cuánto tiempo sin verte, Edelmiro!.
– ¡Vaya!, parece que fue ayer, Chindasvinto.
– Y qué, ¿te casaste?.
– Si, tengo tres hijas preciosas.
– ¿Qué edad tienen?.
– Pues no te voy a decir la edad que tiene cada una, pero sí te diré que el producto de sus edades es 36 y que la suma es el número de la casa de enfrente.
El amigo saca papel y lápiz, hace unos cálculos y al cabo de unos segundos exclama:
– Me faltan datos.
– Si, claro, la mayor toca el piano.

Y el amigo dio inmediatamente la respuesta. ¿Serías tú capaz de resolver este enigma?.